miércoles 14 de marzo de 2012


"En tiempos de mentira universal,
decir la verdad es un acto revolucionario..."
George Orwell

Que la Presidente tilde de nazis a editorialistas de Clarín y La Nación, medios gerenciados por Goldman Sachs, cuando menos, provoca estupor. Qué puede quedar para uno entonces, cuando juega el raro artilugio de los vaticinios, no tan esotéricos, en este caso, sin entrar en competencia con Solari Parravicini o Sobrino Aranda, para dilucidar que antes de fin de año, es más que probable que tengamos una Presidente y una Vicepresidenta judías. ¿No?, qué puede quedar para uno entonces, de prosperar el proyecto presentado en el Congreso entonces, por María José Lubertino, a cargo del Inaadi, modificando la Ley De la Rua, a fin de que cualquier comentario considerado “antisemita” por ese organismo sea delito federal, con una pena de tres años de cárcel con cumplimiento efectivo. Lo mas curioso del caso, es que al día siguiente, La Nación difundía la acusación contra Clarín pero ignoraba la propia, cuando justamente la nota que rozaba el asunto era la de Horacio Pagni, comentando que Axel Kicillof era nieto de un rabino de Odessa, además de ser marxista.

Al atardecer, en 678, programa de bandera del multimediático rabino Sergio Spolzki, el Lic. Ricardo Forster, semiólogo y docente de la UBA en comunicación social, el mismo que a propósito de las declaraciones de Fito Páez y su asco sobre los porteños el año pasado, avisara sobre los riesgos de la ceguera nacional y popular y el abuso de palabras que habían sido utilizadas por los fascismos para justificar matanzas; hegeliano, canchero, peroraba sobre el antisemitismo y el apoyo al genocidio de Clarín y La Nación, neo teoría de los dos demonios, se permitía el lujo, incluso, ante la mirada y cínica sonrisa de Orlando Barone y la incredulidad de Sandra Russo y el resto, de interpretar el mote de “imberbes” de Perón a Montoneros, tendencia, según él promotora del neoliberalismo menemoide de los 90, el cual le dio de comer y muy bien a la pareja de Río Gallegos por esos años; aunque Usted no lo crea, al final de su clase magistral de epistemología peronista, la claque lo aplaudía, ninguno de pié, es cierto. Sí, sentaba doctrina, a propósito de la bajada de línea de la genial Conductora. Ya tomará la posta en breve Víctor Hugo; para el fin de semana es de esperar que las denuncias sobre antisemitismo en la oposición, arrecien.

Por la noche, en otra producción del rabino Spolzky, “Duro de domar”, se montaba una mofa sobre los hechos de violencia padecidos por un conocido conductor radial y televisivo en su casa de San Isidro, parodia en donde el fallecido crítico e imitador de Andy Warhol, Federico Klemm, demostraba cómo un arma en manos de un artista podía producir un hecho creativo. Si, el paroxismo nac&pop llega ya al pandemónium, sólo falta que en algún momento sus animadores empiecen a masturbarse ante cámaras y tenemos cartón lleno, son fatalmente obscenos. El hombre había defendido con un arma su hogar y su familia, hecho contemplado por el Código Penal, se titula “Defensa propia”, lo cual era motivo de burla y escarnio. El altar del odio se está colmando, al parecer, pide a los gritos víctimas propiciatorias. Nos trae a la memoria el brutal lema de la revista “El Caudillo”, publicación de los 70, en su momento, órgano de difusión de la Triple A, el cual rezaba, “El mejor enemigo es el enemigo muerto”. Sí, daría la sensación de que el discurso de Ricardo Forster de hace poco más de un año, a propósito del asco de Fito Páez, ha caído en saco roto. El fascismo es un gran devorador de palabras, está en su maldita esencia de golpeador y violento. Ya en la trasnoche, en C5N, medio del cual es titular Daniel Hadad, adscrito al grupo Spolzky, era levantado del aire el programa de Marcelo Longobardi, sin anestesia.

Vamos a aclarar que para esas horas de la noche, ya era público el que el conductor radial había sido reconocido por los asaltantes de su familia y habían intentado asesinarlo, que un hijo del mismo había sufrido la perforación de un pulmón de un balazo, que el agresor, muerto de ocho balazos, era un chico de veinte años en libertad condicional. El caldero del odio a punto de estallar, a 280º. Sobre esta tragedia, los creativos de “Duro de domar”, haciendo chistes. No, no acusaron a Etchecopar, con dos balazos en las piernas y uno en la espalda, de fascista, ni falta que hace, sobre todo cuando el relato del atacado, revelando que al ser reconocido por los delincuentes, se convertía en blanco de sus balas. Los argumentos de estos montajes audiovisuales nos recuerdan el discurso de la Ministra de Seguridad, Nilda Garré, sosteniendo que Gastón Meneghini no había sido encontrado en el vagón número 4 del tren 16 a Once, por ir sentado en un lugar incorrecto. La misma cínica ideología. Idéntica al “algo habrán hecho” de los militares. Existir, estar, pasear y vivir y morir en Argentina, como el guía de turismo aventura francés, asesinado hace un mes antes el monumento de los Caídos en Malvinas, en Plaza San Martín, al resistir el robo de su cámara fotográfica.

El día anterior habían sido víctimas de un secuestro express la ex mujer y los hijos del secretario administrativo del Senado de la Nación, hombre de confianza del Vicepresidente Boudou, el cual denunciaba a su vez que le habían hackeado sus emails, dos semanas atrás había sido victima de idéntico modus operandi Tristán Bauer, director nacional de medios audiovisuales, secuestrado en su auto y paseado por horas. Una madre de Plaza de Mayo era asaltada y golpeada brutalmente. Todo esto en el lapso de un día de furia. Dos días atrás, la hinchada de Chacarita había arrasado con todo a su paso, dos patrulleros y un carro de asalto, entre otros.Una semana atrás, la hinchada de San Lorenzo de Almagro colmaba Plaza de Mayo, más de cincuenta mil almas, bregando para recuperar el terreno de su antiguo estadio. En el palco, lucían sus camisetas, el Canca Gullo y el Cuervo Larroque, mentor ideológico de Máximo Kirchner y jefe de la Cámpora, respectivamente, pretendiendo colar en el liderazgo de un reclamo popular más que legítimo, ambos fueron ignorados sanamente por cámaras de televisión propias y ajenas. A su vez, el Fiscal Federal Federico Delgado, acusaba al Juez Bonadío de secuestrar la causa sobre la masacre del tren 3772 a la estación 11 de Setiembre.

Da la sensación de que no sólo la economía se le ha ido de las manos al gobierno, el mismo ejercicio del poder, de la autoridad pública, de la generación de políticas, la administración del Estado. Que la política del oficialismo hoy día sea poner los cañones apuntando hacia la sede del gobierno porteño habla de que la brújula se les ha perdido, de su naturaleza facciosa, de la poca monta de sus empeños, de no saber ya qué más hacer, para ganarse el repudio de una sociedad que les teme, tan sólo. Esto es lo más parecido al caos, al fascismo, como si el huevo de la serpiente comenzara a partirse. La escena sólo cierra con mano dura. No, no existen más los militares. Puede ser de cualquier signo. Muchos, más de los imaginados, van a preferir ser kelpers, con tal de vivir seguros, en paz, protegidos.

Digo, a propósito de que cualquier crítica al gobierno, para esos días, los de antes de fin de año del primer párrafo, con una conducción abiertamente sionista, no como hasta ahora, encubiertamente, será tildada de antisemita y criminal. Nunca habrá existido mordaza social más efectiva, desde los tiempos de Torquemada. Lo cierto es que a días del 20 aniversario de la implosión de la Embajada de Israel, a menos de un mes de los 30 años de la gloriosa Gesta de Malvinas, el caldo se está poniendo más que espeso. Como diría mi abuela Tomasa, el horno no está para bollos. Quiero aclarar, para cualquier despistado, que ambos editoriales, Clarín y La Nación, eran críticas a funcionarios de La Cámpora, suerte de guardia de corps de la Presidente, los únicos leales que le quedan, claro, más los paniaguados mediáticos.

El día anterior, el domingo 12 de abril, en el mismo diario La Nación, Hernán Dobry, periodista de investigación que hace unos años publicara Operación Israel, libro que ratifica los excelentes vínculos entre la dictadura y el Estado de Israel, a la sazón, su principal proveedor de armas, evadiendo los bloqueos de entonces, tanto de la administración Carter, como la condena de la ONU para con el régimen de Tel Aviv por racista, sin siquiera, para esa fecha, contar con el reconocimiento de la Iglesia Católica, que llegaría recién en 1993. Aislado, para entonces, Israel comerciaba armas con un régimen condenado por violaciones a los Derechos Humanos, algo a lo cual los sionistas ya estaban acostumbrados, ya que lo hacía también con Sudáfrica. La Operación Israel incluiría en una supuesta triangulación con Perú, el envío de una escuadrilla de diez aviones cazabombarderos Mirage, que nunca entraron en acción. No está de más recordar que el único acto político público autorizado por la dictadura entonces, era el aniversario de la creación del estado sionista, todos los años, en el Luna Park.

Dobry, esta vez, para equilibrar la balanza, firmaba su nota del domingo, -Antisemitismo en Malvinas- prefacio del lanzamiento de su libro “Los rabinos de Malvinas”, en donde se denunciaban mal tratos a soldados argentinos de religión judía en las Islas durante el conflicto, puntualmente hacía mención de la denuncia de tres casos, los cuales habían sido obligados a rezar, dos, otro, a hacer de monaguillo en una misa. Por ende, el baldón de genocidas, se perfeccionaba con el de nazis y católicos. Tres soldados argentinos de fe judía maltratados, de treinta ex combatientes de la Fe de David, contra diez mil combatientes bautizados en la Fe de Cristo. Ni una gota de sangre judía se derramó en la Tierra Santa de los argentinos; este último renglón se lo dedico a Beatriz Sarlo, Martín Caparrós, Luis Alberto Romero, y sí, a Marcos Aguinis también. No, a Jorge Lanata no le puedo dedicar nada, me da vergüenza ajena.

Ningún soldado judío sufrió heridas o fue muerto, vejado, torturado, ninguno fue usado como carne de cañón o para colocar minas antipersonales. Denuncia de Hernan Dobry, tapando, obviando, no por parte de él, está claro que se ha especializado en un tópico, sino de los grandes medios y de los medios oficiales, denuncias pendientes, ocultadas, negadas, de violaciones y fusilamientos por parte de oficiales ingleses luego de la rendición de Menéndez. Sí, soldados tucumanos, de la tierra de la Senadora Rojkés de Alperovich, nuestra futura Vicepresidente, católicos, para peor, devotos de los maderos que cruzan la bandera provincial de la tierra de nuestra Declaración de Independencia, la cual la esposa del gobernador quiere suprimir por considerarlo un símbolo “fascista”. Sí, lo sabemos, a esta altura de la debacle universal, ser católico es ser nazi-fascista, tal la maroma que se viene.

A mi me llamó la atención, porque días antes había sido sometido a arresto domiciliario en Contraalmirante Büsser, Infante de Marina al mando del BIM 2, responsable del Operativo Rosario, el cual ponía fin a 150 años de coloniaje en las Islas, el 2 de abril de 1982. Büsser es el principal orador del acto de los Ex Combatientes para la fecha, frente al cenotafio de los caídos en Malvinas, en la Plaza San Martín. No podrá hacerlo. Estará preso. Infante de Marina con apellido alemán, para peor, sí, profundamente católico. Confío que el viejo Infante tenga la suficiente arrogancia y falta de respeto como para ir a pié de su casa hasta Plaza San Martín, para cumplir con ese homenaje, póstumo, para marchar luego en un patrullero hasta el penal naval al que sea enviado. Es lo menos que de él esperamos.

El ex juez prevaricador Baltasar Garzón quiso procesarlo hace unos años por violaciones a los derechos humanos, supuesta tortura a un espía chileno durante el conflicto bélico con Gran Bretaña, un español, sí, espía a sueldo de Augusto Pinochet Ugarte. No prosperó, el denunciante murió antes. No, claro que no, ni en Clarín ni en La Nación ni 678 informaron del arresto de Büsser, mucho menos de sus reales motivos. El privarlo de un micrófono, a 30 años de entonces, no vaya a ser que se le cruzara por la cabeza la mala idea de repetir su histórica arenga.

¿Quién, con qué autoridad, desde qué lugar legítimo puede reclamar alguno por la libertad de este hombre, quién osaría hacerlo en público y en voz alta? No incluye acaso el secreto Acuerdo de Paz de Madrid firmado entre Menem-Cavallo y Margaret Thatcher, el control operacional de las fuerzas armadas argentinas por parte del mando británico, incluso, la de su personal retirado, como el caso del Contraalmirante Büsser. A quién se reporta sino Cristina Elisabet Wilhem, cuando discrimina y de tal forma, perdurando en la humillación impuesta por Sir Winston Churchill IIIº, en la Cámara de los Lores, en junio de 1982, mandando a los argentinos a ser revolcados en el barro. Vaya que si ha habido vocación para hacerlo. Sobran cerdos para tal chiquero.

En el mientras tanto, manos raras habían soltado la cadena del perro de Videla, -Cambio 16 y Diario 16 siempre lo han tenido como su estrella mediática al ex juez prevaricador Baltasar Garzón-, el cual salió a vociferar barbaridades, fiel a su estilo de predicador cristiano anticomunista, como si le hiciera falta a la viuda que alguien como él le de una mano en ciertos temas. Días antes, al inaugurar las sesiones ordinarias del Congreso, mientras llovían de los palcos billetes con la cara del Vicepresidente, pálido, con el impreso “Boudou miente”, CEW había utilizado casi 200 minutos de un tiempo más que valioso, para atacar a Mauricio Macri como un hito. Medio mundo esperaba que anunciara la nacionalización de YPF. Un minuto de silencio había sido suficiente para recordar a los 51 argentinos masacrados una semana antes por la corrupción inveterada de una banda de tránfugas impunes.

Pero no, el día anterior, Juan Carlos II de Borbón y Borbón, el “mejor estadista de Europa”, según Néstor Kirchner, la había llamado por teléfono para tranquilizarla, avisándole que si se le ocurría dar semejante mal paso, imitar en serio a Chávez, Correa, Morales, se iban a ventilar cantidad de documentos comprometedores, sin ir más lejos, se iba a mandar a todos los escribas del Grupo Bilderberg a conversar sobre la más que pública y oficial participación de ella y su finado en el proceso privatizador de la empresa nacional del petróleo argentino, tal vez, con alguna data fidedigna del destino definitivo de los 600 millones de dólares cobrados por el sacrificio. Odiado Boudou, en cámara lenta y montaje alterno, se iba enterrando más y más en la ciénaga de sus mentiras, siendo ayudado por la mitad más uno de los funcionarios de su propio gobierno.

Vengo a enterarme esta semana, luego de intercambiar munición virtual gruesa con una agente del Mossad, que el caso de la implosión en la embajada de calle Arroyo, ha sido dado por cerrado unilateralmente por Israel, país que nunca se presentó como querellante en la causa, habida cuenta de que ellos consideran que al haber ocurrido en su territorio, con su investigación y ejecución sumaria, basta y sobra. No voy a repetir el retruécano de “a confesión de parte…”. Perdón, la calle Arroyo, supuesto lugar en donde se estaciona el inexistente coche bomba, ¿era o es territorio de Israel?. La implosión que demuele edificios aledaños, una iglesia, un colegio, un geriátrico, ¿son territorio de Israel?.

Digo, la ciudad de Buenos Aires, la Argentina, ¿es territorio de Israel?. Porque está mal que nos invada la primer potencia del planeta, entonces, nos robe un par de islas perdidas en el mar austral, y, vaya y pase, sí, somos lentos, tardamos un siglo y medio en reaccionar, ahora bien, que un imperio racista de morondanga, envarado en una brutal interna, venga a escupirnos la cara, usando nuestro territorio como un baldío, para dirimir sus políticas a los bombazos, para luego amenazarnos con un sopapo en la boca si no nos quedamos calladitos, la verdad, no me parece tan sólo una grosería, una cruda falta de respeto, una agresión letal contra nuestra soberanía, motivo cuando menos de ruptura de relaciones diplomáticas. Me parece una provocación, una búsqueda de roña, una fatal pretensión de guerra. Un acto de latrocinio. Casus belli. Terrorismo de Estado, delito de lesa humanidad imprescriptible. ¡Qué causa cerrada ni ocho cuartos!

O es tan simple como que los está traicionando el inconciente, justo a ellos, a tal punto que están aceptando que sí, que la implosión ocurrió en el hall de entrada de la embajada, por eso nunca liberaron los videos de seguridad a prueba de cualquier tipo de destrucción, en los cuales quedaron grabados todos los movimientos internos de esa mañana, en donde el enviado del luego asesinado líder laborista Yitzak Rabin, recorría América Latina divulgando detalles del plan de Paz que ratificaba los acuerdos de Oslo, los cuales incluían la creación del Estado de Israel. Así como tampoco nunca proveyeron a la Justicia el listado del personal que había concurrido a la sede diplomática esa mañana, ni autorizaron las autopsias de las víctimas.

La pericia del Colegio de Ingenieros de la Nación, realizada con minucioso y profesional afán por los Ingenieros Rodolfo Danessi, Alberto Hugo Puppo y Arturo Bignoli, con extensas calificaciones curriculares, probó de forma lapidaria, tanto la inexistencia de un cráter frente a la puerta de la embajada provocado por un supuesto coche bomba el 17 de marzo de 1992, con el cotejo digital de más de 1000 fotografías tomadas ese día, como que la curva de deflagración de la onda expansiva y la consecuente demolición de los edificios lindantes, sólo podía ser producto de una implosión ocurrida en el hall de entrada de la misma; esta etapa de la pericia fue corroborada por el Laboratorio de Estructuras de la Universidad de Tucumán, centro de investigación de postgrado, bajo la dirección del Doctor Ingeniero Guillermo Etse, el cual se apersonó en la Corte Suprema para la exposición del caso; el perito israelí invitado especialmente, Yakov Levi, no concurrió a la Corte.

Sí, implosión ocurrida dentro el territorio de Israel custodiado por agentes del Sinh Beth, servicio de seguridad interna del estado sionista. Los mismos que manipularon tres años más tarde a Yigal Amir, magnicida de Yitzak Rabin en noviembre de 1995, hecho denunciado en la revista George, de John Kennedy Jr., por Guela Amir, madre del fanático ultraortodoxo preso hasta el 2015, con un régimen de libertad controlada tan especial que le ha permitido casarse y tener familia. En el plano estrictamente político, es bueno recordar que a las 48 horas del atentado, Carlos Saúl Menem declaraba que había “semiplena” prueba de que el atentado era obra del Hezbollah, hecho negado por la organización político militar islámica libanesa, la cual declara operar tan sólo en su territorio.

Hace un par de años, en la anual visita que realiza la clase política argentina para rendir pleitesía a los señores de la DAIA, siempre antes de cada elección, como para que no le echen una bolilla negra, la inefable pitonisa Elisa Carrió, entonces candidata a Presidente, sorprendió a propios a ajenos, al declarar que en caso de ser expulsados de Palestina, los argentinos recibiríamos con los brazos abiertos a nuestros hermanos sionistas, espacio para alojarlos, no falta. Esta versión fue difundida entonces por una fuente tan insospechada como Horacio Verbitsky.

Un año antes, la entonces secretaria de Estado de los EEUU Condoleezza Rice, en tiempos de la operación “Plomo fundido”, le había propuesta al entonces Presidente, Néstor Kirchner, que de ser factible, se podría ofrecer territorio patagónico para recibir a palestinos desalojados de sus tierras por la barbarie sionista. No, ni pienso perderme por los meandros de las teorías conspirativas ni citar el plan Andinia. No, jamás lo haría, es demasiado burdo. Me remito a dichos y hechos. No especulo. Hace unos años me tomé el trabajo de realizar un artesanal video de costo cero, el cual documenta con más detalle, cruzando las contradicciones de las pericias de Gendarmería, Policía Federal, su cuerpo de Bomberos, Colegio de Ingenieros. Se encuentra en Youtube. Se busca por Atentados, las claves de la conspiración sionista, dura sólo diez minutos. Será entonces pura futurologia, oráculos nefandos, de mitómanos indignos, ebrios, alucinados, paranoicos, el soportar cómo delante de nuestras narices nos están robando la Patria, unos señores de la guerra que sienten un profundo desprecio por todos y cada uno de nosotros. Lobos disfrazados de corderos.

Después del revés del AIPAC, America’s Pro-Israel Lobby, el domingo 4 de marzo ante Barak Obama, en donde la presión del lobby sionista de USA para atacar a Irán se topó con un Presidente de los EEUU que está mucho más interesado en conservar lo poco de lo que queda de su imagen de hombre de Paz para hacer viable su reelección, cuidar su trasero, que en dejarse montar en una delirante aventura bélica, el canciller israelí Avigdor Lieberman, militante del proscrito partido Koch en los 90 por el asesinado líder laborista Yitzak Rabin, por terrorista, el mismo que recomendaba dirimir el conflicto de la Franja de Gaza con armas nucleares, sí, la solución más radical para la cuestión palestina, tal vez se haga presente el próximo sábado 17, en Buenos Aires.

Frente a la Presidenta Cristina Elisabet Wilhem y el canciller Héctor Timerman, utilizará la implosión ocurrida en su territorio para fustigar a la República Islámica de Irán, sin pruebas, como en la causa AMIA, exigirle a CEW mayor compromiso en la lucha contra el terrorismo internacional. No pedirá Justicia. No está en condiciones de hacerlo, hace años que su embajador en Buenos Aires dio por cerrada la causa, relatando, incluso, cómo había sido ajusticiado el cerebro del atentado ocurrido dentro del territorio israelí, insólitamente, cuando las fuerzas de seguridad del Sinh Bet se habían retirado, antes que dejara la sede diplomática el enviado del asesinado Yitzak Rabin, divulgando un Plan de Paz que se abortó con el magnicidio del político y militar nacido en Jerusalén, Palestina, el único histórico jerarca sionista no europeo, no askenazi.

Para ese entonces, 1992, por esas cosas de la vida, yo era amante de una chica judía, un amor de mujer, nacida en Israel, en un kibutz, una ingeniera agrónoma brillante, especialista en semillas, la mejor. En la mañana del sábado siguiente del atentado, tomando mate en la cocina, se me ocurrió soltar que lo más probable fuera que el Mossad estaba al tanto del atentado, comentario que, claro, contenía la explícita afirmación de que habían permitido que el mismo sucediera. Ella me miró a los ojos, cambió la yerba del mate, primero me dijo que sí, que claro, que el Mossad estaba al tanto de todo. Después, me interrogó, ¿ah, pero entonces vos sos antisemita?. No, no es un chiste. Y si lo es, es bien trágico, porque el silencio de Noga, como el de tanta buena gente de la colectividad, que sabe con cierta presunción, con certeza, que están en manos de una banda de lunáticos y psicópatas mesiánicos, impide tanto el progreso de cualquier proyecto de paz de Palestina, como el esclarecimiento de dos atentados aberrantes, así como la perpetuación en el poder de los señores de la guerra. Pregunto ¿hasta cuándo seguirán siendo cómplices de tamaña barbarie?

Meses antes del encuentro con mi amante, mirando televisión por cable, en ese entonces, hace veinte años, había un canal de cable israelí, me detuve en un documental de la televisión estatal, comenzaba con una violenta represión policial en el centro de Tel Aviv, eran obreros de las fábricas de armamentos que protestaban, en plena campaña que llevaría a su segundo mandato en julio de ese año a Yitzak Rabin. El plan de Paz del laborista, su eje de campaña entonces, incluía tanto el reconocimiento del estado palestino, como el desmantelamiento de la industria bélica sionista, el soporte de su política de expansión y agresión, o de autodefensa, como Usted prefiera, a lo largo de medio siglo. No, no pude atinar a grabar una copia. Estaría filmando una gran película al ser portador de ese material tan revelador como exclusivo.

Rabin sabía y muy bien que la única forma de poner coto a esa escalada, ese espiral de violencia, era cortar por lo sano. Las fábricas de armas serían reconvertidas en pacíficas manufactureras de electrodomésticos y agroquímicos. En uno de los bloques, el presidente de una fábrica, si mal no recuerdo de tanques, declaraba que “ellos” iban a hacer lo que estuviera a su alcance para detener ese plan siniestro, que implicaba la desaparición a corto plaza de Israel. Lo decía muy despacio, mirando a cámara, intimidaba.

El complot ya estaba en marcha. Buenos Aires era el lugar para comenzar el apriete, capital del país en donde vive la cuarta colectividad judía del planeta, luego de EEUU, Israel y Europa, en ese orden, para entonces con una masa crítica numerosa de partidarios del líder laborista, pacifistas, de izquierda, en plena campaña electoral, con cantidad de publicaciones que fueron cerrando una a una. No, los barones no iban a quedarse sin sus fábricas de armas. País con una clase política venal, sin justicia independiente, casi sin seguridad en sus fronteras, sin prensa independiente, gobernado por un neoliberal que proponía las relaciones carnales con el Imperio del Norte; entregado política, comercial, cultural y militarmente a Gran Bretaña dos años antes, por los Acuerdos de Paz de Madrid. El país ideal para arremeter con cualquier tropelía y salir indemne.

Menos de un mes más tarde, volaba la embajada de calle Arroyo. Recuerdo ir caminando entonces por Santa Fe y Uruguay, hacia Cerrito. Ví cómo se sacudía la manzana de enfrente, a casi diez cuadras de la implosión, por la onda expansiva. Un gigantesco hongo se elevó entonces, mientras un camarógrafo independiente que luego fuera contratado por el Grupo Clarín, desde la villa 21 de Retiro, filmaba el hecho. La altura del gigantesco hongo, superando el rulero del edificio de Fiat, entonces, por más de sesenta metros, el edificio tiene 30 pisos, más menos, cien metros, es un dato más para soportar la teoría de la implosión, en donde la construcción actúa como una suerte de chimenea, impulsando el humo a gran altura, en el caso del coche bomba, lo hace hacia los costados, la calle, ya que la deflagración destruye el continente de chapa, carente de masa, de forma instantánea. Nunca más fue difundida la película, ni entrevistado el camarógrafo. Clarín la compró para guardársela. ¿La emitirá el sábado próximo, pasados veinte años?

Vaya a saber uno cómo se definió el Protocolo (sic), pero lo concreto es que CEW estaba en Santiago de Chile cuando por esas cosas de la Tora, el acto del 20 aniversario del sábado se pasó para el viernes temprano; tampoco viajó Lieberman ante semejante enroque, si su vicecanciller, Danny Ayalon, quien en hebreo, no dejó de recordar que todo el mundo debe de estar en contra del armamento nuclear de Irán y reconocer el derecho de Israel a defenderse ante tan amenaza, o sea de condenar a la Humanidad a una IIIº Guera Mundial, nuclear para el caso, la última guerra. Habló también el Vicepresidente corrupto, acompañó la futura Vicepresidente sionista, nos enteramos que fue un atentado contra 40 millones de argentinos, concepto que compartimos, con la salvedad de que con el dinero de todos ellos, serán indemnizados por segunda vez, ya lo fueron con doscientos mil dólares durante el menemato, tan sólo unos pocos, sí, fieles practicantes de la "Industria del Holocausto", tan bien denunciados por Norman Finkelstein, judío honesto de New York en su momento; burla descarada de Carlos Susevich, representante de las víctimas, alabando a Néstor y Cristina, como los únicos representantes del Estado argentino que habían tenido compasión con sus reclamos.

Dudamos seriamente que los familiares del sacerdote Juan Carlos Brumana, cura católico asesinado ese aciago día, que estaba en esos momentos en la parroquia Mater Admirabilis, sede de la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, Rodas y Malta, también demolida por la implosión, frente a la Embajada, se presenten ante el estado argentino para pedir un cuarto de millón de dólares. El ministro de Justicia, sionista, Julio Alak, ratificó que no había habido Justicia -ni va a haber- por parte del Estado argentino en esta causa, tal sólo, Memoria. Eso sí, la causa continúa cerrada, ni el menor atisbo de voluntad política para ordenar su apertura. Pura propaganda política, el recurrente show de las víctimas a que nos tienen acostumbrados. El plan de la Presidente y Vicepresidente judías, ¿madres de todos, dando a luz una Nueva Argentina?, continúa en marcha.

Esta semana, el martes 13, para ser más precisos, el Parlamento de Egipto votó primero declarar a Israel el principal enemigo del Egipto y la nación árabe y expulsar a su embajador, segundo, cortar las ventas de gas al país invasor de Palestina; sí, es cierto, no son leyes que obliguen a la Junta Militar que gobierna interinamente, pero no está en los militares egipcios andar desafiando a la Hermandad Musulmana con mayoría parlamentaria, ley votada por unanimidad, a mano alzada. Esta es la apertura democrática festejada por Obama hace un año. ¿Qué dirá ahora, qué recomendación le hará a los militares egipcios, querrá volver atrás el carrete de la película?. Imposible. No, estas noticias no fueron publicadas ni por los medios "nazis", Clarín y La Nación, ni por ninguno de la cadena oficial del rabino Sergio Spolzki. ¿Y ahora? ¿Qué problema, no?. Egipto era el principal proveedor de gas de Israel. Mientras tanto, en Londres prospera un proyecto de ley para prohibir a los cristianos usar un crucifijo para demostrar su fe, por no considerarlo un requisito indispensable de la misma. Todo cierra, absolutamente todo.


domingo 26 de febrero de 2012


El viernes por la noche, luego de encontrar el cadáver de Lucas, el supuesto cadáver número 51, la gente montó en cólera. Hubo cortes de calles y se prendieron gomas. Hubo represión en Once. En algunos barrios de Capital, que han sido castigados con cortes de luz durante todo el verano, estado asambleario. El cántico de Qué se vayan Todos, volvió a oírse. Como de la nada, apareció Quebracho con un par de colectivos llenos de lumpenaje, para romper vidrieras y robar en la estación de Once, para entonces, asediada. La violencia fuera de tiempo de estos grupos manipulados por la SIDE desde siempre, permitió a Clarín y La Nación titular con esa índole, trabajando, una vez más, codo a codo con el Gobierno; la incipiente y espontánea reacción popular era neutralizada.

De todas formas esto no le impidió a la gente gritarle a la Presidenta que diera la cara. No, eso lo vimos todos. La explosión por las redes sociales, válvula de escape de una sociedad que del 2002 en adelante se ha vuelto autista, era también un clamor exaltado, la impunidad del on line hace a todos valientes y mandados, digamos que si fuera por la virtualidad de esta escueta forma de participación, tendríamos un cacerlazo por hora y una marcha de protesta e indignación diarias. El ciber espacio K, ausente con aviso.

Desde el primer momento del rescate, el Dr. Crescenti, titular del SAME, había declarado al ser interrogado sobre el número de víctimas, que su trabajo era encargarse de los vivos, de los muertos, la Federal y Bomberos. Luego, esta listas fueron manipuladas a fin de que el supuesto accidente, quedara tercero en el ranking de tragedias ferroviarias de la Argentina; ya con las cifras controladas, 50 muertos y más de 705 heridos, nunca 678, ni 57 muertos; el canal 7, sí, es insólito, mandaba un banner, pié de pantalla, en donde se informaba que había “todavía” una docena de desaparecidos, incluido Lucas, cuando para ese entonces, hacía 24 horas que el número de muertos era de 50. Como decían las pibas chusmas del barrio en la escuela primaria, la vi con mis propios ojos. Hace un rato nos acabamos de enterar que el padre de Lucas, Paolo Menghini, trabaja justamente en canal 7, es "especialista en imágenes", vaya a saber qué corcholis es eso. ¿Editor, tal vez?, editor del noticiero de canal 7. Caramba.

El viernes por la noche, al cruzar la calle en Sánchez de Bustamante al 1100, en donde trabajo, para comprar cigarrillos, vi abierto un local partidario del peronismo de Capital que está cerrado hace meses, la agrupación se autodenomina FAP, sí, como las recordadas Fuerzas Armadas Peronistas de los hermanos Villaflor, notable la falta de respeto de estos punteros de cuarta para autonombrarse, uno solo de ellos dentro, leyendo una revista, afuera, un cartel con la foto de Lucas, buscado. Hacía dos horas que había sido encontrado su cuerpo sin vida en el cuarto vagón de la formación 3772, del macabro tren número 16 a Once.

Sí, es verdad, los políticos, en todos sus niveles, no sirven ni para cambiarle el cuerito a una canilla. Los bomberos que habían participado del operativo de rescate, rápidos, se liberaban de la culpa de olvidar a Lucas entre los hierros retorcidos del cuarto vagón, señalaron que un día antes había pasado por el lugar el Juez Federal Bonadío, a cargo de la causa, sin advertir el fuerte olor que ya se filtraba entre las chapas del cuarto coche fúnebre. Garré, con su fatal estampa de profesora de merceologia muy mal atendida, declaraba que Lucas no había sido encontrado porque viajaba en un lugar indebido, claro, no citó al Proyecto X para confirmarlo, compitiendo para el caso en niveles de estulticia con el secretario de transporte.

Dudo mucho que el Fiscal Federal Federico Delgado a cargo de la instrucción de la causa evalúe como una alternativa a tener en cuenta, la intencionalidad de la tragedia. Lo digo más claro, que haya sido un atentado promovido por una asociación ilícita enquistada entre los vericuetos del poder oficial, a fin de usarlo de tapadera de diversos escándalos que a dos meses del segundo mandato de CEW, se tornan insoportables. Sí, ya sé que suena a teoría conspirativa de la peor calaña, con toda la desconfianza que éstas promueven, su descrédito; me hago cargo. El punto es que desde hace años estos accidentes se suceden sin que se tomen medidas de ninguna índole para evitarlos.

Luego, a uno que es tan mal pensado como corresponde, le entra la duda sobre si no son utilizados –no es poca cosa que los delegados ferroviarios del Sarmiento hayan declarado que la formación 3772 tenía de 8 compresores de frenos, uno por vagón, 3 fuera de servicio, hecho insólito, ya que esa formación había sido repuesta el mismo día miércoles 22, luego de estar en mantenimiento en talleres durante diez días; que el maquinista, Marcos Antonio Córdoba haya abordado la formación en la estación Castelar, que a partir de la estación siguiente, Haedo, el pasaje haya denunciado fallaban los frenos, que el tren hubiera sido sacado de servicio en la cabecera, en Moreno, a las 6 de la mañana para reponerlo una hora más tarde, que el pasaje, en su gran mayoría, haya partido desde Moreno sin boleto porque en la estación no había guardas, hecho inusual, fuera de lo común, sobre todo en horarios pico, recordemos que el boleto es la única garantía para poder exigir ante le Empresa y la Aseguradora en caso de siniestros, que fuera, también, una hora pico en la que la formación llevaba más de 2000 personas. Sí, es cierto, como dice el Secretario de Transporte, que aún no ha renunciado, si el accidente pasaba un día antes, era una anécdota-, digo, si no son utilizados para tapar noticias de escándalos y descontroles que al gobierno no le resultan cómodos, más bien todo lo contrario, a tan sólo dos meses de asumir el segundo mandato (en rigor, es el tercero) esta semana recién se inaugura oficialmente el Parlamento, el jueves próximo, sino que hacen que un período de cuatro años, peor aún, las legislativas del año que viene, sean casi una misión imposible, un viaje a la dimensión desconocida.

Aclaro, porque en estos días todos nos hemos vuelto un poco Perrry Mason, que el supuesto control de alcoholemia de Marcos Antonio Córdoba difundido por TBA a un medio on line, LPO, nunca un comunicado de prensa difundido a todos los medios, el cual habría dado positivo con 0,13 de alcohol en sangre, en el párrafo final acota: un 0,13% de alcohol en sangre puede producirse por tomar café o alguna otra sustancia, no necesariamente por ingerir alcohol. Insisto, porque la estrategia de los Cirigliano desde el primer día ha sido inculpar al motorman, cuando menos, crear un manto de sospechas sobre su impericia, esto se evidencia también en las grabaciones con la torre de control, editadas, que ha difundido.

Suena criminal, propio de mentes siniestras, pero que en una formación que sale de Moreno luego de diez días en mantenimiento, en taller, con 3 de sus 8 compresores inutilizados, no es producto de la desidia y el abandono, o un típico pecado argentino consecuencia del proverbial atado con alambre, máxime cuando había sido apartada del andén durante una hora antes de partir, eso es una formación que ha sido saboteada para un atentado; repugna a la inteligencia la versión de un accidente o un error humano. Sí, ya lo sé, la del atentado repugna aún más, da mucho asco, a mi me pasa, provoca náuseas. La versión que circuló en horas de ayer por la tarde, martes 28 de febrero, a propósito de que Cirigliano había apretado telefónicamente a la Presidente, amenazándola con que si le soltaba la mano, él daba órdenes para que los servicios funcionaran sin mantenimiento, habida cuenta de que el gobierno no resiste otra masacre, tiene su lectura, su coherencia dramática, no suena inverosímil.

La inmediata intervención de TBA por dos semanas, apunta, precisamente, tanto a impedir otra catástrofe, -los trenes casi no están funcionando en estos momentos-, como a manipular la información y trabar el accionar judicial. Todo esto, ya con las escenografías por el suelo, ante los ojos atentos de una sociedad harta, en carne viva, trastornada. Viernes 2 de marzo, luego del discurso delirante de CEW en el Congreso, entre tantos dislates, mentiras y aberraciones, defendiendo la política ferroviaria y el uso indiscriminado de los subsidios; presentado el lapidario informe de la Auditoria General de la Nación, el Juez Bonadío acepta como querellante al Estado, propinándole una bofetada en la cara a las víctimas y familiares de la masacre, al Derecho, la administración de Justicia y el más elemental sentido común. De ahora en más, la causa judicial es una nueva farsa. En la tarde del viernes, los familiares de las víctimas marchan nuevamente a reclamar Justicia a Plaza de Mayo y a pedir una audiencia con la Presidente que no estará para recibirlos.

La primer pericia precisó que los frenos de los cuatro últimos vagones de la formación funcionaban, a lo cual el delegado gremial del Sarmiento, el "Pollo" Sobrero, respondió que no les creía, que ellos no habían estado presentes cuando la habían efectuado. Desde ya, se ve la mala intención y la manipulación que se practica con este tipo de pericias en cuotas, ya que los vagones siniestrados, los primeros cuatro, justamente, no pueden siguiera aún ser separados para tal fin -no me entra en la cabeza cómo, además, podrán probar los frenos en coches que han quedado deshechos-. Eso sí, instalan la duda en los mentecatos, que no son pocos.

Bonadío acepta al Estado como querellante, 8 días después de que De Vido y Schiavi anunciaran públicamente la pretensión de tal carácter; tres días antes, la versión que había circulado era la contraria. Esto en la jerga tribunalicia y en la calle, se titula cotizarse. Sí, el juez Bonadío se ha asegurado una buena jubilación para él, sus hijos y nietos en alguna isla lejana, no en Argentina. Cerca del bangaloo de Oyarbide. El delito de estos jueces federales se denomina prevaricto. Por mucha menos plata, el Supremo de España cercenó la carrera del mediático e internacional Baltasar Garzón, sí, el mismo que pretendió procesar al Contraalmirante Büser, jefe del Operativo Rosario que recupera las Malvinas sin provocar una baja en las fuerzas del invasor inglés, por delitos de lesa humanidad, por presunción de haber torturado a un espía chileno durante el conflicto bélico con Gran Bretaña, sí, un espía de Pinochet, casualmente. El problema, es que en Argentina, el "Supremo" está integrado entre otros, por un ex juez de la Dictadura que tiene una cadena de prostíbulos en sus propiedades, claro, apañado por el resto de los Ministros. Una Suprema de la gran puta, como quien dice.

El año pasado, a mediados de septiembre, menos de un mes antes de las elecciones, en los días en que Sergio Schoklender declaraba en el Congreso a propósito del escándalo de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, sucedían dos accidentes en Capital, ambos de trenes de TBA. En el primero, en la mañana que declaraba Schoklender, una formación que iba hacia Once, partía al medio a un colectivo 92 que cruzaba con la barrera de Flores baja y rota, provocando 11 víctimas fatales y más de 70 heridos. 24 horas más tarde, un Premetro de TBA que circulaba por el Bajo Flores, se llevaba puesto un colectivo que había sido previamente chocado por un camión, los heridos, 90. Todos trenes de TBA, empresa de unos hermanos famosos por ser socios del poder desde los 90. Socios todo terreno, sí, claro, partícipes de una asociación ilícita, el famoso capitalismo de los amigos que no excluye ni el lavado de divisas ni el narcotráfico (narkpolitk).

O, en sintonía muy fina, sorprendentes coincidencias, como que en los talleres de Alstom, sí, la empresa francesa que iba a construir el Tren Bala, remember, en La Plata, la misma que hace el mantenimiento de los coches del Sarmiento, se hayan incendiado en la noche del Día de la Primavera del año pasado, las urnas denunciadas de las primarias fraudulentas de la provincia de Buenos Aires. Nunca nadie pudo explicar qué hacían ahí las urnas de la democracia representativa, sí, tal la metáfora. Cinco días más tarde que Schocklender declarara en el Congreso. Ahí, los trenes se llevaron puesta a la República, literalmente. Las víctimas somos nosotros y todavía estamos entre los escombros. No, no hay pedido de pericias en quince días. Ni hay rescatistas.

Durante la toma del Parque Indoamericano, diciembre de 2010, murieron siete ú ocho personas, esa operación fue un montaje de Sergio Schoklender, quien para entonces, entre otras cosas, manejaba la droga del sur de la Ciudad, amparado, claro, por toda la parafernalia gubernamental. Meses más tarde, eran los barrios más custodiados del país, por federales, metropolitanos, Gendarmería y Prefectura, el negocio de la droga tan sólo había cambiado de manos, se había estatizado, militarizado. Ese fue el principio del fin de Schoklender, que había montado incluso una organización armada sui generis, con atentados a cajeros automáticos de bancos, bombas, entre otros. Digamos que Schoklender, al lado de Verbitsky, Garré. Eduardo Luis Duhalde, Rudy Ulloa, Máximo Kirchner, Juan Manuel Abal Medina, Marcelo Mallo, Kunkel, Splozky, Milani, Stiuso, Zannini, Dante Gullo, Rafael Bielsa, Mario Firmenich, es un niño de pecho, un púber con un álbum de figuritas al que le faltan Restivo, Ríos y Villegas, babeándose mientras le cuenta a Caparrós que ellos recaudaban fondos para las Madres en los 90 como en los buenos tiempos, de caño. Ninguno de nosotros, ciudadanos de a pié, tiene la más mínima ni aproximada idea de qué significa el poder político, en este caso, de carácter cuasi absoluto, ni la impunidad que conlleva. Mucho menos, estar habituados al mismo desde hace décadas.

A ver si nos entendemos, esta oligarquía peronista –sí, la misma que tan bien ha retratado José Arturo Quarracino en su nota “De la Patria Socialista a la Banca Barclays”- que ha tenido la audacia de llevarse puesto al sistema representativo, a partir del fraude electoral de octubre, con el entrenamiento que tiene en vivir al margen de la ley desde hace 40 años, por sobre ella, siempre sintiéndose por encima del común de los mortales, llegado el caso, asesinando a sus propios compañeros, entregándolos a la tortura y la desaparición forzada, pergeñando la conveniencia de una dictadura militar para hacer viable el levantamiento de las masas ante la opresión insoportable, digo, oligarquía que en la suma del poder público, más allá del bien y del mal, sabe que nos ha orinado y defecado en la cara, como ciudadanos, desde agosto de 2011 sin que a la fecha haya habido la más mínima reacción de rebeldía, entonces, qué le hace una mancha más al tigre, si es para conservar el poder, a toda costa, a cualquier precio, poder que se va resquebrajando como el dibujo animado del coyote cuando se ha caído desde una cornisa de un kilómetro.

Algunos me corrigen señalando que mi teoría conspirativa peca al considerar a esta muchachada, tan hábil y astuta como para apropiarse de la suma del poder público, como inepta para pergeñar semejante atentado contra la sociedad civil, sin caer en cuenta que les juega en contra en el corto plazo. Digo, no sé si les juega tan en contra, no sé si no van a manipular el caso hasta el hartazgo, no sé si no terminan logrando su objetivo, cual es sembrar el terror y la confusión hasta el caracú de la sociedad, inoculándole una psicosis colectiva aún todavía más paralizante, de la mano de la ley antiterrorista y del ya más que famoso vacío de poder que genera el tener a una sociedad despolitizada, embrutecida, me incluyo, más una clase política, mal llamado oposición, inexistente; vamos, el miedo a la nada misma, es harto. El que se dedica a estudiar y desmenuzar a Curcio Malparte desde hace décadas, es Horacio Verbitsky, ahora con un cáncer pulmonar, no yo. Su libro de cabecera se titula “Técnicas de golpes de Estado”. A él hay que hacerle serias preguntas.

¿Qué son 50 ó 100 cabecitas negras amasijados en un tren sin frenos?, cuando lo que se debe procurar es hacer que se deje de hablar, siendo como es la estructura del poder K un relato o fábula soportada y reiterada a diario, una diaria pelea mediática contra la "Corpo", justamente, un diario con una repetidora de cable, TN, uno de aire, Canal 13, técnicamente desaprovechado, una radio, Mitre, esa materialización del mal que ellos se encargan de exorcizar en el día o día, desde las usinas de 678, su repetidora radial, Víctor Hugo, más el control del 90% de los medios gráficos, radiales y televisivos, en sus manos y en la de cientos de paniaguados que se dedican a reproducir el discurso diario tan obedientes como faltos de sentido crítico y creatividad, repugnantes, para la salud y el bienestar de todos y todas, o sea, que no aparezcan por un largo rato en los medios, los chanchullos de un Vicepresidente cocainómano, bebedor y corrupto, pésimo cóctel, los papelones internacionales de una bravucona política malvinense planteada sin el más mínimo y evaluado plan de ruta, diplomacia de tribuna y cartón piedra, en donde el día del cumpleaños de Néstor Kirchner, legisladores de todas las bancadas se reúnen en Usuhaia para declarar que la soberanía argentina sobre las Islas no se discute, perdiéndose la oportunidad histórica de declarar la nulidad de los secretos Acuerdos de Paz de Madrid –causa eficiente de la entrega del petróleo y la minería argentina a empresas anglosajonas desde hace más de 20 año-, por anticonstitucionales; las ilegales operaciones de inteligencia interior de una Fuerza Armada bajo su directo mando desde hace 9 años.

Las clases que no comienzan en la Provincia de Buenos Aires, dando pié a lo que será una durísima puja salarial, el aumento de las dietas de los legisladores en más de un ciento por ciento, la resistencia popular de los pueblos cordilleranos a la expoliación minera, las cifras de la inflación que colocan a la canasta familiar por sobre los 5500 pesos, los servicios de la deuda externa pública de este año, que por más que uno busque y rebusque en la página web del Ministerio de Economía no aparecen, pero son de 12 mil millones de dólares. Sí, ya se avivaron, ahora son información confidencial, antes los publicaban con descaro. Tómense como yo el trabajo de encontrar el Presupuesto del año y después me corrigen. Y sigo, tapar, en el mismo día, el que el Juez Oyarbide diera de baja los emails de Jaime, como medio de prueba, poniendo a las causas en su contra a punto de ser archivadas, nada menos, por haber sido manoseados por la Policía Federal a su cargo, al tiempo que manipulaba causas largamente cajoneadas para que la causa de Boudou-Ciccone quede en sus manos.

Claro, lo sabemos, desde los 70 para acá no han sido otra cosa que una banda exitosa en la cantidad de fracasos y muertos acumulados. Son Pinky&Cerebro versión sudaca, tal su talento para dominar el mundo. Estos hechos, como la mayoría de las operaciones que montaban entonces, les salen mal. Siguen siendo la Armada Brancaleone, no les da el pinet ni la formación ni la calle para otra cosa, ni el alma, fraudulenta y quebrada desde el vamos, básicamente porque nacieron mal, en las oficinas de la inteligencia militar de un generalato gorila, manipulado desde Washington y Londres, aventados por el discurso delirante de La Habana, nunca de las entrañas de los barrios fabriles de las grandes ciudades, nunca fueron guerrilla urbana o suburbana ni mucho menos vanguardia de trabajadores, sólo y hasta la fecha, impostores, cajetillas jugando a los comboy, ni más ni menos, ortibas y caqueros de mocasines de Guido y Particulares sin filtro, playboys de morondanga, con el mate caliente por literatura repasada a las apuradas, inconveniente para cierta clase de opas, cumulus nimbus de ventocidades de ex tacuaras y nacionalistas católicos devenidos en guevaristas of shore en el transcurso de un fin de semana, con el fin último de oler una bombacha transpirada, con recortes de Penthause y fotos de conejitas de Hugh Hefner entre las fotocopias de George Sorel y Frantz Fanon. Pero no por eso dejan de ser unos temibles criminales impunes desde entonces.

Hace menos de un año, antes de la internas abiertas y simultáneas, el primer fraude, si bien lo recuerdo, en una sobremesa de familia numerosa, clase media alta, acomodada, profesionales progresistas, bien pagos, becarios del Conicet, tuve una discusión con una sobrina política, cuadro del Partido Comunista asociado al kirchnerato, la cual ante mi aseveración de que los muertos de los K eran récord en Democracia, me espetó que los de De la Rúa, 19 y 20 de diciembre, lo eran, esto, según ella, fuera de discusión. Escribí un artículo entonces que nunca publiqué, citado las cifras de la Correpi, organismo de Derechos Humanos enfrentado con Hebe de Bonafini, no oficialista, el cual declara que de 1983 a la fecha, han sido asesinados más de 3200 jóvenes de clase media baja, trabajadores, desocupados, todos por el accionar policial, 1600 durante los 8 años de gobierno nacional, popular, progresista, post peronista, de Néstor y Cristina. La masacre del miércoles 22 de febrero, pone fin de manera trágica a esta discusión patética, sobre récord de muertos.

Tomasa, la señora que da una mano en casa martes y viernes, escuchaba por la mañana la radio, después la apagamos, al inefable Víctor Hugo, que narraba un accidente ferroviario en Francia, París, en la estación de la Gare de Lyon, en 1988, en donde el maquinista, también sin frenos, había tenido el recaudo de correr el pasaje hacia los últimos vagones, evitando una tragedia mayor, sí, igual, el tren había colisionado contra otro parado en la estación, a por salir, provocando más de 50 muertos. El relator uruguayo recordaba que en esa estación hay un famoso y exquisito restaurante, más que tradicional, Le train blue. Sí, no recomendó Tartare de bœuf de race Charolaise a 30€, que degustó hace menos de un mes, en su último viaje, por temor a ser tildado de frívolo o tilingo.

Tomasa se crió en el campo paraguayo, es una campesina, no tiene estudios terminados, me dijo entonces, “Cristina va a terminar igual que De la Rua”. Cinco minuto más tarde me preguntaba quién iba a pagar el entierro de los 50 muertos, para agregar dos minutos más tarde que el martes sus tres hijos, tres dramas, como corresponde, que acarrea, entre violencia, promiscuidad sexual y drogas, cultura bonaerensis ad hoc, no empezaban las clases. No, aclaro, Tomasa no es un cuadro político del Partido Obrero, tampoco lee este blog, ni sabe de su existencia. Ni Marcos Antonio Córdoba, maquinista de la formación 3772 atinó a correr el pasaje hacia el fondo, en un tren en donde era imposible hacerlo porque iba abarrotado, con el doble de pasaje permitido en cada vagón, de 250 personas.

Este atentado sirvió entre otras cosas para que Hebe de Bonafini rompiera el autoimpuesto silencio de radio para tratar de pelotudo a Schiavi, retar a Cristina, al tiempo que anunciaba que los 50 muertos eran de “ellos”, eran sus muertos, cosa que a esta altura no voy a discutirle. Sí, son de ustedes, Bonafini, y, como todos sus muertos, son cifras manipuladas, en este caso, en forma decreciente.

Nos enteramos luego que el seguro contratado por TBA a Liderar es de 2.000.000 millones de pesos, ergo, contra los juicios en ciernes, estimados a groso modo en unos 50 millones de dólares, la empresa concesionaria del Ferrocarril Sarmiento y el Mitre, pedirá la quiebra. Quién se hará cargo entonces de las deudas, el Estado, el mismo que según el periodista Roberto Navarro, el día viernes por la tarde en 678, declaraba al par de la mímica de Sandra Russo, que más allá de que fuera tanto el sentido común como el clamor popular el que estuviera reclamando el retiro de la concesión a los hermanos Cirigliano, denunciados con lujo de detalles al día siguiente por Página 12, sí, como para que no quepan dudas, en todos y cada uno de los negociados subsidiados que mantienen con los Kirchner a lo largo de estos años, parecía Clarín el diario codirigido por Horacio Verbitsky, era imposible llevarlo a la práctica porque el Estado no podía asumir el costo de tal empresa, el erario público no estaba en condiciones de hacerlo. Perdón, subsidiada por 3 millones de dólares diarios. ¿De qué habla este señor, se pude saber? ¿Y qué pasó con el crecimiento a tasas chinas, sirve tan sólo para financiar Fútbol y Automovilismo para Todos?. TBA, empresa quebrada, vaciada, como Aerolíneas, que, inevitablemente el Estado deberá hacerse cargo.

Entre cantidad de voces que se escucharon en estos días, de opinantes variopintos en los medios, rescato la de un señor de apellido Cuenca, con 44 años de experiencia laboral en Ferrocarriles Argentinos, técnico en motores diesel y en planificación ferroviaria, quien hizo una acotación no menor, los ferrocarriles en los 90 nunca fueron privatizados, fueron concesionados, luego, es el Estado Nacional quien está a cargo de las mejores de vías, durmientes y estaciones, barreras, señales, siendo, asimismo, el responsable del los subsidios, que de un millón de dólares diarios de los 90, con la empresa en manos del Estado, han pasado a tres millones en la actualidad. Agrego, de mi cosecha, que si bien Perón en los 50 los estatiza, nunca los nacionaliza, ya que los mismos siguieron el trazado impuesto por Gran Bretaña y el mercantilismo unitario, centralizando todos los ramales en el Puerto de Buenos Aires. No es un mal momento para reflexionar sobre estas contradicciones.

La muerte de Mariano Ferreyra, un militante troskista que luchaba por los derechos de los trabajadores tercerizados del ferrocarril Roca, en manos de una patota sindical operando en una zona liberada por la Policía Federal al mando de Florencio Randazzo, entonces Ministro del Interior, puso fin de forma dramática a la vida de Néstor Kirchner. Nunca sabremos cómo. No hubo autopsia y se lo veló a cajón cerrado. ¿Tendrá resto físico y psíquico la bipolar Cristina Elisabet Wilhem para asimilar estos más de 50 cadáveres y 700 heridos, más el escándalo de corrupción que se ha destapado sobre TBA, los Cirigliano y la vinculación de éstos con De Vido y el propio NK, muertos que, como bien declara Hebe de Bonafini, le pertenecen? No lo sé. Dudo que pueda volver a aparecer en público, en cadena nacional dos veces por semana, cual es su forma de gobierno virtual o televisivo. Lo dudo mucho. Y si lo hace, por una elemental razón de Estado, nunca más será la misma, émula inmisericorde de Evita, sobreactuando, casi en éxtasis, o dialogando divertida, como la Gran Madre de Todos y Todas, incluso con obreros escenográficos, sino un fantoche alimentado por psicofármacos, una zombie drogada. Es elemental, a esta altura, confesar y reconocer que por una simple razón de salud mental, uno mezcla deseos con la realidad pura y dura. La droga que CEW consume es el poder, el cual la resucita día a día, es más, cada día con más fuerzas. Más, en su caso, poder absoluto. No, lo único que la voltea es la bala de plata del pueblo organizado en las calles. No hay otra.

Hoy nos va a contar porqué Manuel Joaquín del Sagrado Corazón de Jesús Belgrano es el prócer más parecido a Montoneros, le han sacado incluso su rango militar, homenajean al "Dr. Belgrano", nunca al General Belgrano, "ese abogado forzado a hacer la guerra, improvisándose como militar", Verbitsky dixit, en otro hallazgo fenomenal del revisionismo de Norberto Galasso y Pacho O'Donell. Justamente Belgrano, un hombre que murió en la miseria, ferviente católico, de misa y comunión diarias. Guerrero excelente.

En Rosario, a las 20 horas, CEW, hacía gala de sus mejores artes, sobreactuaba como María Esther Goris, se emocionaba, engolaba la voz, se subía al caballo de Belgrano, recorría el Monumento con una bandera que se creó originalmente tomando los colores del manto de la Virgen, azul celeste, no el celeste y blanco monárquico y borbonico, reproducido luego por rivadavianos y mitristas. Cerraba la noche declarando que está en manos de la Justicia la solución de la Masacre del Once; pidió pericias en dos semanas, como si esto fuera a ser posible en la Argentina, en donde las pericias llevan años, ella se supone que más allá de no haber hecho una práctica forense en su vida, ni haber firmado un sólo escrito, sino se revelaría su verdadera identidad, conoce de estos procedimientos, forma más que cínica de poner ahora la responsabilidad en el Juez Bonadío -aclaró que no quería presionar a nadie-, que, es sabido, se tomara todo el tiempo del caso, mucho, o sea lo que ella realmente quiere, hasta que la gente se olvide u ocurra una nueva catástrofe. Eso sí, sintió pena por cómo se estaba tratando el tema. A la misma hora, los padres de Lucas, acusaban al gobierno por la plena responsabilidad política de no haber evitado un desastre previsible, nunca un accidente. También a la Ministra Garré por haber tratado a una víctima, Lucas, como culpable. Eso sí, Cristina tenia la cara deformada, hinchada, de manera desagradable. Nunca tan dura.

Al no existir recambio institucional, no hace falta explicar porqué Amado Boudou no puede ser Presidente de los argentinos, es demencial que una señora representante del sionismo internacional, que tilda a la bandera de su provincia, el Tucumán, sede de nuestra Independencia, como fascista, por portar un crucifijo, la Cruz de Cristo, sueñe con poder gobernar este colonia tan anglosajona como imprevisible por más de 48 horas, teniendo como tiene también las manos manchadas de sangre por el cadáver exquisito de Carlos Marriera, joven desocupado arriado del Tucumán por una promesa laboral, un pancho y una coca, durante el conflicto del campo, en el 2008, muerto al caerle sobre la cabeza un farol de una luminaria de la Plaza de Mayo; todo suyo ese muertito, doña Beatriz Rojkés de Alperovich.

La desesperada estrategia oficial montada para pretender darse el carácter de querellante en la causa que está en manos del Juez Bonadío, táctica judicial usada por Eduardo Barcesat para exculpar a Hebe de Bonafini en el escándalo de la malversación de fondos de la Fundación por ella dirigida, causa en donde sí el Estado debería de haber actuado como querellante, verdadero damnificado de la malversación y no lo hizo, tiene poca vida. Sobre todo, porque el Estado ya es querellante, en el cargo del Ministerio Público ejercido por el Fiscal Federal Federico Delgado, esto desde el manual de derecho procesal penal. Y en el ámbito de lo político, es una fenomenal tomadura de pelo pretender presentarse como víctima en una causa en donde se es cómplice y financista del victimario. El Gobierno, ídem, con escueta sobrevida. La última carta que tiene para jugar CEW, a fin de no caer, como dice Tomasa, como De la Rua, es ir por todo, a cara a cruz, con el tema de Malvinas; al parecer, el ir por todo de Cristina Elisabeth, después del delirante discurso de apertura de sesiones del Congreso, donde nos recordó al canciller Guido Di Tella con sus ositos Winnie Po, seduciendo a los kelpers con tres vuelos semanales de Aerolíneas, que fueron rechazados en menos de un día, es quedarse con las reservas del Banco Central para pagar deuda externa fraudulenta, subsidios, prebendas, coimas, planes lumpenar, en definitiva, robarse la plata de todos los argentinos, descaradamente, a plena luz, riendo como dementes.

Sí, es cierto, meten miedo, los locos, entre otras cosas, asustan, porque al actuar como si nosotros no existiéramos, en buena parte, logran su cometido, neutralizarnos; carajo, sin ir más lejos, en octubre del año pasado nos dieron de baja como ciudadanos. A mí, cuando menos, me han dado un interés puntual por estudiar los clásicos y modernos modelos de tiranías, ver si este mote les cabe, sobre todo en este caso bastante dramático de una sociedad narcotizada, cuasi ausente, y de ser así, que tesitura se impone, sobre todo a partir de los casos testigo de los populismos latinoamericanos, disfrazadas bajo el maquillaje chevere del socialismo del siglo XXI, (¿21?), bolivariano, al ritmo amable, pegadizo, del son cubano, pontificado por Ernesto Laclau desde Londres, cuándo no, entre otros.

O si no son algo tan vulgar como marxistas vergonzantes, stalinistas disfrazados, tardíos. O ni lo uno ni lo otro, tan sólo una banda de inescrupulosos, simuladores, oportunistas, falsarios inveterados, persiguiendo con tesón una fenomenal acumulación de riquezas y el poder político absoluto a como sea, emergentes de la crisis de 2001, la cual los coloca en la cúspide de una pirámide, contracampo del colapso del sistema representativo, identidad política del capitalismo liberal, en bancarrota, de la cual, de más está decir, no piensan bajarse nunca. Qué salto cualitativo precisa un pensamiento genuino, para abordar la cuestión sin caer en la retórica huera de la derecha reaccionaria y gorila, o del "peronismo de Perón", suerte de baluarte del pensamiento mágico, hermenéutica voluntarista, o de la izquierda dogmática del siglo pasado, tan carente de creatividad como de autocrítica.

Tengo todavía fresco en la memoria un reportaje radial que le hacen en el programa de Víctor Hugo a una funcionaria ultraoficialista a cargo de políticas carcelarias, sí, no sé porqué ella, con motivo de la sanción de la ley antiterrorista, la periodista, también oficialista, la pregunta qué tesitura cree ella usaría el Ejecutivo en caso de una cuadro de desmadre social como la crisis de 2001, si ahí cabría la aplicación de la ley, la funcionaria quedó en silencio, todavía está pensando la respuesta. ¿Qué duda cabe? Allá vamos. Erra Tomasa, no vamos a criticarla, la caída de Cristina no va a ser como la de De la Rua, va a ser mucho más sangrienta, proporcional a las diferencias habidas y por haber entre el grupo Sushi, la Cámpora y sus adláteres. La repatriación de Mario Eduardo Firmenich, símbolo oscuro y tortuoso de la tragedia de los 70, en montaje alterno con la operación política para defenestrar y encarcelar a Hugo Moyano, es todo un augurio, un presagio sombrío. Está claro que el peronismo no va a ser enterrado, cual cadáver político que apesta y enferma a la sociedad toda, sin pompa ni circunstancia, sin estridencias wagnerianas, sin lluvias de fuego. No, se equivoca Tomasita. Qué pena.

En poco más de dos semanas, el sionismo internacional en pleno se va a dar cita en Buenos Aires, al cumplirse dos décadas del autoatentado de calle Arroyo, para echar leña al fuego contra la República Islámica de Irán, a esta altura, con las relaciones económicas rotas con Europa y USA. La suma de todos los vientos puede dar lugar a una tormenta perfecta. Todavía van a estar vivos los muertos de la masacre de la estación del Once, sin vermes sus huesos, enterrados en cajones baratos en un fin de semana largo, almas en pena deambulando sin paz ni consuelo entre vagones y andenes, en Plaza Miserere, ante la mirada ausente de una sociedad sometida, manipulada y muda, tan anómica como insensible y amnésica; desgarrados, deformes, mutilados, muñecos malditos de un Carnaval que por su culpa volvió a suspenderse por decreto; víctimas de otro atentado impune sin coche bomba.

No, ni que hablar de nuevas formas de participación y construcción política de base, democracia semidirecta, ese discurso, a esta altura, es tan obtuso como subversivo, dialecto cifrado de hakers y ventrílocuos, semiólogos postdatados, académicos lunfardos, funámbulos y catecúmenos. Ese discurso hoy día no lo sostienen ni los profesionales de izquierda de PO y del MST, tan de moda en los medios. Es cierto, su dialéctica continúa pasando por la dictadura del proletariado, en sordina, a sotovoce. Entonces, la seria pregunta que nos hacemos entonces, es si vamos a terminar finalmente como el protagonista de La Naranja Mecánica, prestándonos para la lobotomia que nos va a solucionar todos nuestros males, o si vamos a forzar el pensamiento, poner el corazón y los atributos a punto, a fin de que ser libres y dignos no sea una quimera de trasnoche, sino una conversación franca, cara a cara, sin gritos ni desmayos, organizada, entre argentinos bien nacidos. Charla que debe de repetirse cuantas veces sea necesaria, cuando mínimo una vez por semana, hasta adquirir el hábito de la cultura política, con la disciplina de los atletas, la perseverancia de los gimnastas.

viernes 10 de febrero de 2012


“Argentina es parte integrante del Imperio Británico”

Julio Roca (h) Vicepresidente de la República
Década Infame (1932-1938)


No llama la atención que el discurso oficial se lleve más que bien, en este caso, con el de Clarín y La Nación. No, para nada. Que los medios, la “Corpo”, gerenciados por Goldman Sachs, coincidan con el gobierno peronista de la Anglogold, Barrick Gold, Hoschchild, Pan American Silver, A Grade Trading, Río Tinto, Yamana Gold, Xstrata, Goldcorp Inc, Northern Orion, FMC Lithio Corp, BHP Billiton Corp. -ver www.mapadelsaqueodeloroargentino.blogspot.com- no es ni casualidad, ni impone ningún tipo de contradicción. Son el poder real, los paradigmas del saqueo y la entrega de un país rendido moral, política, económica y militarmente al Imperio británico en 1982.

Hoy día, ser un hombre fuerte del peronismo se perfecciona en tanto y cuanto se tiene la oportunidad de sentarse en una mesa a negociar con un CEO de la minería anglosajona porcentajes de la entrega de las riquezas naturales de su provincia; el caso patético del gobernador electo de Río Negro, el finado Carlos Soria, asesinado por su propia esposa por un tema de plata, mucha plata, habla de un colapso moral que a los argentinos nos va a llevar varias generaciones apuntalar, nada es gratis, menos, venderle el alma al Diablo. Estaba aún tibio el cadáver de Soria, cuando su vicegobernador, sí, vamos a nombrarlo, por esta frase pasará a la historia, hombre del Frente Grande, de Chacho Alvarez, un progre, Alberto Weretilneck, declaraba que los proyectos de la megaminería autorizados por Soria en Río Negro se ejecutarían de todas formas, porque “por ese sueño el Gringo había luchado” (triple sic).

Sí, estamos tan pero tan mal, que el relato oficial nutre sus páginas más gloriosas con apostillas de traiciones a la patria, de negociados escandalosos, como si fueran arrebatos de guerrillas en la Sierra Maestra. Ni más ni menos. Digamos que Soria no había muerto en vano. A esa altura, la aparición del intendente de Catriel, Carlos Johnston, con su automóvil repleto de dólares, no llamaba la atención, hombre del Frente Grande, era socio político y comercial de Soria, ante el asesinato de gobernador, sin conocer los pormenores, entró en pánico, huyó a cualquier parte, dejó a la familia esperándolo con las brasas para el asado, eso sí, los verdes, en el peor de los casos, con él finiquitaban. Y sí, saben que cuando menos merecen ser muertos por sus tropelías, bien que lo saben. Días antes habían sido suicidados un secretario de comercio exterior y un cónsul en Bolivia. Sí, empezaba fuerte el año de los mayas. El año en que la Presidenta daba muestras de ser eterna, una Evita 5.1, a prueba de cáncer.

"Es que es mucha plata, compañeros...", otra frase célebre para la historia dorada de la decadencia del peronismo, del gobernador de La Rioja, Beder Herrera, tratando de justificar su cambio de postura en el tema de la megaminería, que en el 2007 lo tenía militando en procura de una ley en contra de la explotación a cielo abierto, para tenerlo cinco años más tarde, ya como gobernador, sí, con la abstención del 50% de los riojanos en los comicios del 2011, apurando el cierre del contrato con la Osisko Mining Company. Una movilización el 27 de enero, en donde más de 15 mil riojanos coparon la plaza 25 de Mayo exigiendo su renuncia, lo puso contra las cuerdas. Allegados cuentan que en la casa de gobierno el miedo esa noche era palpable; saben que ya pasó el tiempo de las pacíficas cacerolas.

Ellos son quienes mandan y ordenan en este pobre país en donde el día a día es tan cruel que da ganas hacerse hippie y vivir en una nube lisérgica. ¿Alguien se acuerda del escándalo del caso Candela Rodríguez, o la red de prostíbulos de Zaffaroni, o de las denuncias de Sergio Schoklender a propósito de que recaudaban fondos para las Madres a punta de pistola, o del anillo del Juez Oyarbide valuado en un cuarto de millón de dólares?. La postal de esta mañana, con un guía de turismo francés, Laurent Schwebel, apuñalado en Plaza San Martín, ante el Monumento a los Caídos en las Islas Malvinas, para robarle su cámara fotográfica, nos exime de mayores comentarios. Y en donde ver a un diputado nacional, Díaz Bancalari, un traidor a prueba de balas, soportar una golpiza humillante por parte de ex combatientes de Malvinas, nos da harto gusto; sí, es cierto, le pegaron poco, no lo molieron a palos. Al día siguiente CEW comparó a los ex combatientes con los milicos de la dictadura; no pega una esta pobre mujer, lumpen con carteras de Louis Vouitton, hija natural de un suboficial de marina destinado a los astilleros de Río Santiago en la década del 50. Cristina Iº de Tolosa, nuestra reina judía.

La Presidente, en ese limbo de sumo autismo en donde mora, firmaba dos decretos, uno, ordenando la apertura de un informe e investigación de un General de 84 años entonces, 1982, Benjamín Rattenbach, en el cual de forma insoslayable se pone a los combatientes de Malvinas en el quinto infierno, ni dictado por Margaret Thatcher hubiera salido mejor ese informe. Porque el viejo General, ni más ni menos, puso la lupa sobre la impericia de su propia fuerza, el Ejército, al mando de la conducción de la guerra, ignorando, sin ir más lejos, la épica de la Fuerza Aérea y la aviación naval, el perfecto accionar de los Comandos del EA, o del BIM 5 –Batallón de Infantería de Marina 5- al mando del Capitán de Corbeta Carlos Robacio, pidiéndole un día antes de la rendición de Puerto Argentino al General Mario Menéndez el relevo del BIM 2, intacto, sólo había participado en operaciones en la toma de las Islas el 2 de abril, luego, acantonado en Puerto Argentino, perfectamente entrenado y pertrechado, para seguir soportando a los británicos en las cuestas de Tumbledown.

Si Menéndez, en vez de mandarle a los Infantes de Marina de Robacio, “calzoncillos largos”, le hubiera mandado municiones, diez mil disparos de obús había efectuado el BIM 5, o le habilitaba el BIM 2, 800 combatientes frescos, repito, perfectamente entrenados en la base de Usuhaia para el combate en las heladas estepas patagónicas, otro hubiera sido el destino de la guerra, conforme las declaraciones del Tte. Cnel galés Toni Davies en 2007, a los 25 años de la Gesta, -cuando los Kirchner no pudieron participar del acto oficial en Río Gallegos por el conflicto docente en su provincia, sí, eran personas no gratas en su propia tierra-, sosteniendo que habían ganado la guerra “por 48 horas”, a propósito del percance provocado por el hundimiento del portacontendores Atlantic Conveyor el 25 de mayo, en el estrecho de San Carlos, con él, toda la logística, de municiones a hospitales de campaña de la Task Force, al fondo del mar.

Davies, de visita en Buenos Aires entonces, fue aún más allá, al declarar que sus soldados también eran bisoños, no habían peleado ni en Irlanda, que los FAL de fabricación argentina era mejores que los de ellos, los originales belgas, que se trababan por el hielo, que si había un día más de combate, lo más probable era que ellos se quedaran sin municiones. Todo esto declaró hace cinco años Toni Davies nada menos que en reportaje en el diario Clarín. Sí, cuando Magnetto era oficialista y tomaba el vermú con Alberto Fernández y Néstor Kirchner en Olivos.

Ignora también, no hace mención, le resulta irrelevante, al Gral. Benjamín Rattenbach, que la Task Force, formada por casi 200 navíos, entre transportes y buques de guerra, haya perdido en menos de 60 días de combate en el atlántico sur el 40% de sus unidades, hundidas, averiadas, fuera de combate, blancos de los muy bien coordinados y ejecutados ataques de la aviación naval y la Fuerza Aérea. El año pasado, el príncipe Andrés de York, en un lapsus memorable ante las cámaras de la televisión británica, reconoció que siendo él tripulante del portaaviones “Invencible”, nave insignia de la fuerza invasora, debieron de soportar un serio ataque de la aviación argentina, 30 de mayo de 1982, el cual dañó el buque; textualmente, él tuvo temor de ser encontrado cuerpo tierra, carbonizado sobre la cubierta del buque, con el cubo mágico que intentaba armar entonces con otro tripulante. No, el Gral. Rattenbach no pudo estar al tanto de tal confesión, extra tempore.

Es fuerte la versión, producto de investigaciones de los últimos años, que el portaaviones Invencible se hunde en el Atlántico al ser remolcado por un mercante norteamericano, estaba a la deriva luego del ataque, rumbo a la isla Ascensión. Es reemplazado entonces por su gemelo Ark Royal. Otra versión, sostiene que en un mapa de prospección petrolífera del 2007, las autoridades de Malvinas lo dan como hundido cerca de las Islas. La tripulación habría sido rescatada por el portaaviones Hermes y transferida luego a su gemelo, para la entrada triunfal en el puerto de Portsmouth, cuatro meses más tarde de terminado el conflicto.

En una sola jornada de combate, el BIM 5 había diezmando un batallón de paracaidistas escoceses, más de 800 hombres, aniquilando unos 300 gurcas, todos estos acontecimientos relatados por los protagonistas británicos y subidos a youtube, no, no son información confidencial, ésta, la Casa de Windsor la mantiene en secreto hasta el 2082. Es bueno precisar, para conculcar el relato de Goldman Sachs, la progresía intelectual y el periodismo militante, que el General Rattenbach recomienda un solo juicio sumario y la pena máxima, un pelotón de fusilamiento, es para el Tte. Cnel. Italo Poggi, jefe del regimiento de correntinos, los famosos correntinos que iban a correr a los gurcas con los facones.

Este Regimiento, el de Infantería 12 General Arenales, de Mercedes, Corrientes, al mando del Tte. Cnel. Italo Angel Piaggi, autor del libro "Ganso Verde", promediando la guerra, del 26 al 29 de mayo, durante la batalla de Pradera del Ganso, había recibido la orden expresa del General Menéndez de resistir hasta el último hombre. A su vez, habían escuchado por radio, cómo la artillería argentina recibía la orden de bombardear nada menos que sus posiciones, por si les quedaba alguna duda; sobre el caso podría dar testimonio el Gral. Martín Balza, oficial en jefe de la artillería argentina en el combate. Sí, hasta ese entonces, la Fuerza Aérea y la Marina, ésta a propósito del hundimiento del crucero General Belgrano, llevaban las palmas de la gloria por cantidad de efectivos muertos, o por las heroicas hazañas de los aviadores. La estadística del Ejército era corta, debían de mantenerse por encima de las otras fuerzas si pretendían seguir ejerciendo el predominio político que les había permitido llevar a tomar el poder por sendos golpes militares cinco veces durante el siglo XX.

Al Regimiento de correntinos de mi amigo Marito Cordón lo mandaban a degüello, así de simple, si reculaban, los iba a bombardear su propia artillería. Esto lo hemos visto hace un par de años en una soberbia película del francés Jean Jacques Arnaud, con las barcazas del Ejército Rojo llegando a Leningrado, sitiada por los alemanes, soldados rusos aterrorizados siendo fusilados por sus propios suboficiales y oficiales. Sí, es una maldición la guerra, ya lo sabemos. El Ejército precisaba cuando menos de 500 muertos propios, no llegó a las 200. Cuento la anécdota de Marito Cordón – con quien fuéramos compañeros de trabajo en la Biblioteca del Congreso hace más de 25 años- porque me sigue emocionando. Luego de ser dado de baja sumariamente, o sea, sin derecho a la defensa, privado de rango, uniforme y sueldo de por vida, era el segundo jefe del RIM 12, siguió sosteniendo a su familia de cuatro hijas y su esposa, trabajando por la noche en una empresa de limpieza antes de entrar al Congreso. Sí, un Mayor del Ejército Argentino, ex combatiente de Malvinas, limpiaba baños. El oficial al mando de ese regimiento de correntinos, el Tte. Cnel. Poggi, junto con el Mayor Mario Cordón, desobedeciendo las órdenes del Gral. Menéndez, les dan licencia a su tropa replegarse, no estaban dispuestos a sacrificarlos, al tiempo que ellos con el resto de oficiales y suboficiales se rendían y entregaban a los británicos.

Por tal accionar, Rattembach pedía el fusilamiento de Piaggi, nunca ejecutado. ¿Me pregunto, quién va a juzgar entonces al Gral. Benjamín Rattenbach, Horacio Verbitsky, porque eso sí que es avalar una conducta por cierto criminosa, cual es la de ordenar batir con artillería a la propia tropa? ¿Quién puede sostener con seriedad y objetividad, pasados 30 años de la guerra, que el Informe Rattenbach se ajusta a Derecho, conforme los códigos militares, las leyes de la guerra, el Derecho Penal del mundo civilizado; no que fue una maniobra desesperada de un poder militar en fuga, por lavar torpemente su conciencia?. No me caben dudas, que la Comisión del Congreso, el “Observatorio” que seguirá la apertura oficial del Informe Rattenbach, apunta a juicios de la “Democracia” para con los militares acusados por el viejo General por “traición e impericia”. Eso sí, el General Menéndez, gran traidor y entregador de Malvinas, seguirá libre, dando sus históricas conferencias, siempre con su pantalón de franela gris y su blazer azul, british.

La orden impartida entonces por Menéndez a Italo Piaggi, en medio de la batalla de Ganso Verde, resistir hasta el último hombre, no es distinta a la que recibe Menéndez el 13 de junio vía telefónica de parte de Galtieri. Hasta el día de hoy, Menéndez narra ufano en sus conferencias cómo entonces lo mandó a su jefe directo a la mierda, para rendirse sin vueltas al día siguiente, según él convencido de salvar al vida de miles de combatientes, ante la mayor sorpresa del alto mando inglés, que ya preparaba las banderas blancas para su propia rendición. Cuál es la vara de Rattenbach, vuelvo a preguntarme. Porqué un pelotón de fusilamiento para Piaggi y un simple apercibimiento para Menéndez. ¿Esta es la gran verdad que nos quiere revelar el gobierno, a 30 años del conflicto? ¿No se les podía ocurrir una estrategia de propaganda y desprestigio de la Gesta aún más pobre? Para perfeccionar el papelón, informe tan secreto del General Rattenbach, que fuera publicado por la revista 7 días, entonces en manos de la Side, en 1983.

Es uno de los lugares más comunes del progresismo y de los organismos de DDHH, insistir con la “entrega” del Astiz de las Georgias “sin haber disparado un tiro”, asimismo, citando el Informe Rattenbach, sin haber ni siquiera ojeado la primer página, hacer hincapié en el pedido de la pena máxima para el marino represor. Falso de toda falsedad. La compañía de buzos tácticos al mando de Astiz resiste en Georgias el ataque de tres buques de guerra británicos, disparos de sus artillería, o sea de cañones de 105 mm para arriba, durante dos interminables horas, apoyados, como si fuera poco, por las dudas, con el asedio de un submarino nuclear, –el submarino convencional Santa Fe que los asistía, estaba fuera de combate, averiado-, hasta que el Capitán de Corbeta Lagos, al mando de ambos contingentes, le ordena, conforme los códigos de la guerra, el alto el fuego a Astiz, para evitar el aniquilamiento de la propia tropa ante la desproporción de fuerzas. La histórica foto del represor con luenga barba, rindiéndose, es un montaje propagandístico de los británicos, que necesitaban una gran foto para tapar las de sus tropas con los brazos en alto entregando las Islas el 2 de abril. Nunca hubo dos oficiales de la marina de guerra rindiéndose a los británicos en las islas Georgias. Pura propaganda de guerra invasora que continúa siendo efectiva.

Nadie es condenado por semejante accionar. Tampoco lo fueron ellos. Rattenbach tan sólo ordenó un sumario administrativo para con aquéllos dos marinos. La resistencia heroica de “El Alamo”, llevado al cine varias veces, o de cualquier historia militar semejante, como la de “El Alcázar de Toledo”, o los “300” del desfiladero de las Termopilas, se sustenta en que esta resistencia cerril puede ser indispensable para sostener un frente, siempre y cuando haya una fuerza de apoyo en curso. En el caso de las islas Georgias, este apoyo era inexistente. Entiéndase bien, no estoy pidiendo la libertad de Astiz, ni nada parecido. Tampoco la de Rolón, Pernías, Acosta, héroes del BIM 5.

El 29 de mayo del año pasado, el héroe de Monte Tumbledown, el Contraalmirante Carlos Robacio, pasaba a la eternidad. No fue recordado entonces ni lo será ahora, justamente en el día del Ejército Argentino, una humorada del marino, decidir morir en tal día. El 3 de junio del año pasado, el jefe del Regimiento de Infantería Mecanizada Nº 25, con asiento en General Sarmiento, Chubut, el Tte. Cnel. Víctor Manuel Paz le rendía honores militares junto a los caídos de su Regimiento en Malvinas, los “Bravos del 25”. El Ministro de Defensa le ordenó 30 días de arresto por tal gesto. Así están las cosas en este país, entregado por 30 monedas de oro.

El otro decreto firmado por Cristina Elisabet Wilhelm, promete la creación de un hospital de salud mental para ex combatientes, burla infame a 30 años del conflicto, cuando durante tres décadas a los ex combatientes les han negado lo más elemental, un desfile militar propio, de todas las unidades en combate y de apoyo -el año pasado, en la apoteosis del Bicentenario, lo hicieron de prepo, ante la cabeza gacha del poeta gauchesco Aníbal Fernández, el único funcionario de primera línea entonces en el palco, otrora con poder político -, cuando todos los locos ya se han suicidado; 459 se han quitado la vida, más que los muertos en las Islas en combate – exactamente 201 hombres, 194 de Ejército y 7 de Gendarmería, descontando desde ya las víctimas del Crucero Gral. Belgrano, más de 321, fuera de la zona de exclusión bélica, o 55 hombres de la FAA, el BIM 5 pierde 16 hombres - al no poder soportar la espalda de una sociedad que ha vivido despreciándolos por haber cumplido con la Patria, por haber defendido el territorio nacional invadido a costa de su sangre, peor aún, por haber tenido la osadía de reivindicar esa gesta, convencidos como están los cipayos, que Malvinas es una causa perdida, o que está muy pero muy mal molestar la paz idílica de esos usurpadores, los kelpers, esa ficción jurídica regida por una constitución dictada por la Corona británica, a Linda Watson, ella, tan rubia, tan linda, empleados de las tres empresas de la monarquía que operan en las Islas, o los ilusos (cobardes encubiertos), que para hacer tiempo especulan con que las Islas serán recuperadas por la vía diplomática, sin tomar en cuenta los recaudos de la Unión Europea, alertada del tesoro petrolífero que yace en sus cuencas, declarando a las Islas territorios ultramarinos de Europa en 2009, conforme los Acuerdos de Lisboa.

Ni qué hablar, por favor, de que en la cuenca de Malvinas haya en realidad una cierta y gigantesca reserva petrolera, según los informes de Lula da Silva al matrimonio Kirchner en su momento, superior a la del litoral paulista, también, desde ya, a las agotadas del Mar del Norte, que han hecho, para el caso, a Noruega el 10º productor de petróleo del planeta, no, ni hablar del tema, no vaya a ser cosa que sea cierto, ¿no, qué hacemos?, a ver si tenemos que ponernos a trabajar en serio, ir al gimnasio todas las mañanas dos horas para bajar la repugnante panza que portamos para estar alejados del mundo, si ni siquiera estamos en condiciones de explotar el petróleo del continente y hemos vendido la empresa de bandera, la más grande petrolera estatal del mundo, en su momento, por monedas.

Esta Argentina de remate, de todo por dos pesos, paisito de dos güitas, mediocre hasta el hueso, mal alimentada, más educado, mal vestido, poblado de gente francamente fea, ordinaria, embrutecida con el pan y el circo de los planes trabajar y el fútbol para todos y todas, con el paco y el tetra, alienada con las ínfulas de una tarjeta gold a como sea, adicta de cualquier batata, shopping life, poblada de una clase media tilinga y cipaya por deporte, full time, confundida tanto por las vacuidades diarias de un relator deportivo uruguayo, como de las manipulaciones de Felipe Pigna, Miguel Bonasso, Horacio Verbitsky y Pacho O´Donell, no soporta la más mínima alucinación de soberanía, de dignidad y grandeza, la verdad de la milanga es que le cabe de lo mejor ser una putita, módica prostituta, ante de dejarse ganar por el pavor de especular con ser protagonistas de alguna historia que valga la pena antes de morir sin darse cuenta. El hospital de salud mental para ex combatientes es el segundo que se anuncia, el anterior, está de más decirlo, nunca fue terminado.

Casi todos los meses son encontrados ex combatientes muertos, algunos, en total abandono, comidos por las ratas, solos de toda soledad, en pensiones infames. El año pasado se encontró uno que vivía en la selva, alienado, descalzo, en Entre Ríos, cerca de Concordia, el Cabo 1º Francisco Fherenbacher, alimentado por un hermano que una vez por semana que dejaba comida; lo peor que le pasaba a este Cabo 1º de la Armada, es que nadie le creía que había peleado en las Islas, tal su condena. A principios de 2012, moría en el mar austral Alejandro Carranza, al intentar unir Usuhaia con las Islas Malvinas en un kayac, el relato de la expedición está trunco, conmueve, en el blog "Del Fin del Mundo a Malvinas". Esta vez, no los dejaron ingresar a la Casa de Gobierno para presenciar cómo la autista Reina Cristina de Tolosa, les donaba magnánima un hospital de salud mental, al tiempo que no les da trabajo genuino. Ellos se encargaron de maltratar a un “representante del pueblo” para expresar su malestar, que va en aumento. Tal vez estén hartos de matarse a sí mismos.

Hace dos años, en el acto oficial de la Base Aérea del Palomar, la entonces Ministra de Defensa, Nilda Garré, le prohibió la palabra un ex combatiente en un nuevo aniversario de Malvinas, al no pasar el texto de su discurso la censura previa de sus alcahuetes, ya que este soldado recordaba con orgullo sus días de combate, su admiración por el oficial al mando de su grupo, con quien compartió cantidad de enfrentamientos con el invasor, siempre codo a codo, como la expresan la mayoría de ellos, fueron 15 mil hombres en las Islas, otros tantos más en las bases del continente, acuartelados durante tres meses, dando apoyo logístico, motivo de orgullo de por vida.

Orgullo bastardeado por todos los gobiernos de turno, sátrapas del Imperio, así como por los grandes medios, intelectuales, periodistas, comunicadores, cineastas, artistas, opinantes políticamente correctos, en donde coinciden troskos progres que estuvieron al servicio de la Alianza, como Beatriz Sarlo, un ex servicio neoliberal, peronista ad hoc funcional a Carlos Menem en el remate de la Nación, como el Tata Yofre, devenido en periodista de investigación con información de "muy buena fuente" (sic), un historiador en procura de una toga en Oxford, como Luis Alberto Romero, un snob a pedal como Martín Caparrós, un diletante como Lanata, un gorila pro británico como Sebrelli, un liberal pro sionista como Marcos Aguinis, un sociólogo germaniano del Club Socialista como Vicente Palermo, un colgado del último subte como Víctor Hugo Morales.

Salvo en el caso de este último, todos ejercitan el discurso anti Malvinas y la "autodeterminación de los kelpers", auspiciados por el diario La Nación, una tradición al servicio del cetro masónico de Londres, convencidos que Cristina es Galtieri, cuando está más que claro que los vínculos de la Presidente con los negocios de la minería anglosajona, la entrega de las riquezas naturales de la Argentina a la banca anglosionista. la venta de YPF, la mayor empresa petrolera estatal del mundo en su momento, operación iniciada por Menem y finiquitada por De la Rúa, siempre con el apoyo decisivo de los Kirchner, a una empresa pantalla de la British Petroleum como el Repsol, la sociedad con los latifundios sojeros de la mafia judía, la liberación del espacio aéreo y fronterizo a las operaciones de los carteles de la droga de Colombia y México, la complicidad en las violaciones a nuestra soberanía ejecutadas durante los atentados en Buenos Aires de 1992 y 1994, el pago a rajatabla de una deuda externa fraudulenta contraída precisamente por la dictadura y octuplicada por la clase política a lo largo de tres décadas, no fueron tan siquiera una fantasía trasnochada del peor de aquéllos militares golpistas, violadores de los derechos humanos.

Todo les han negado a héroes y combatientes y acuartelados de entonces, la tan mentada memoria, el subterfugio de la historia, reemplazada por el relato oficial de turno, que hace el trabajo sucio con aparatos propagandísticos propios de la peor dictadura, les han ido borrando con la lavandina del oprobio todas y cada una de los horas que soportaron estoicamente la agresión de la tercer potencia militar del planeta, apoyada por la OTAN y los EEUU, más, la servil y artera colaboración de la dictadura de Pinochet Ugarte.

El lavado de cerebro a que ha sido sometida la sociedad argentina en estos últimos 30 años, a propósito de la cuestión Malvinas, conforme el mandato aristocrático de Lord Sir Winston Churchill III, “hay que revolcar a los argentinos en el barro de la humillación”, deja al bizarro mundo de La naranja mecánica narrado por Stanley Kubrick a la altura de una boutade de Diego Capusotto. Tal el motivo de la locura de los ex combatientes, no otro.

Bueno es recordarlo, porque nuestra memoria es más que flaca y la propaganda política y cultural anti Malvinas, incesante, que en abril de 1982, la empresa Gallup realiza una encuesta en donde se estima que el 90% de los argentinos apoya la recuperación de las Islas. También, que el 3 de abril de 1982, los principales representantes políticos de todas los partidos mayoritarios y algunos de izquierda, PJ, UCR, Partido Intransigente, FIP, participan en Puerto Argentino de la asunción del gobernador militar Gral. Mario B. Menéndez, consideran a la recuperación de las Islas una causa nacional, motivo de orgullo y unidad.
Sí, es cierto, la causa material de la recuperación es la decisión de un gobierno militar en retirada, acusado de atrocidades, como es también cierto que esa acción era una reivindicación querida por todos los argentinos de buena ley. La guerra la declara realmente Margaret Thatcher al ordenar el hundimiento del crucero General Belgrano. La foto de Néstor Kirchner el histórico 2 de abril, en la portada del diario Correo del Sur de Río Gallegos, acompañando junto con las "fuerzas vivas" de la capital santacruceña al gobernador militar de la provincia, el Gral. Oscar Guerrero -asesino del Mayor Bernardo Alberte el 24 de marzo de 1976- es una postal de plomo que dista demasiado del Eternauta, con que han pretendido disfrazar al nieto del usurero y fusilador de obreros de la Patagonia Trágica, Karl Kirchner, devenido, oh casualidad, en el político más rico de la historia argentina en sus doscientos años, con un poder concentrado más grande que el de Rosas o Perón, en su mejor momento.

A principios de 1989, en plena campaña para las presidenciales, el entonces gobernador de La Rioja, hoy Senador Nacional de su provincia por el FpV, Carlos Saúl Menem, según Jorge Antonio, hombre en quien nada menos que Juan Perón había puesto sus ojos, con su look Tigre de los Llanos y su poncho rojo al hombre, en gira por Río Gallegos proclamaba que había que recuperar a las Malvinas a cualquier costo. Intendente de la ciudad capital santacruceña era para ese entonces un alto y desgarbado abogado que se había comenzado a enriquecer años antes, durante la dictadura. En pleno vuelo hacia Buenos Aires, Menem recibe un llamado telefónico del General Vernon Walters, hombre del Pentágono para América del Sur, quien con tono amigable le recomiendo cambiar el énfasis de su discurso sobre la cuestión Malvinas, ya que hay gente menos amigable que él que lo más probable es que decidan asesinarlo, así, en plena campaña. Menem, un hombre eminentemente práctico, acusa recibo del mensaje. En un año y medio, con su canciller, Domingo Felipe Cavallo, firma en Madrid los Acuerdos de Paz con el Reino Unido, la reelecta Margaret Thatcher lo hace por los británicos, acuerdos más oprobioso que recuerde nación alguna, salvo los de Versalles, entre Alemania y sus vencedores, luego de la Gran Guerra.

A la fecha, los Acuerdos de Paz de Madrid, deberían más bien ser llamados Tratados de Paz de Madrid, tienen tanta vigencia como nulidad jurídica, ya que por nuestra ley fundante, la Constitución Nacional, sólo el Congreso puede tanto declarar una guerra, como firmar la paz. De hecho, los militares de la Junta nunca le declararon la guerra a Gran Bretaña, sabían de esos límites. Han pasado 22 años de la firma de tales tratados del escarnio, los cuales, entre otras cosas, han significado la entrega de nuestra petróleo, nuestra minería, nuestras reservas conforme el pago de una deuda externa fraudulenta, nuestra soberanía y Fuerzas Armadas, tan sólo resta la entrega del territorio continental para que sea perfecta entrega, descontamos, nuestra conciencia social e histórica, insisto, 22 años, de los cuales, 20 han sido de gobiernos nacionales, populares, peronistas -superlativas Décadas Infames-, sin que la clase política en pleno, insinúe el más mínimo atisbo de reacción ante la brutal violación a que hemos sido sometidos por parte del Imperio británico, con el subterfugio grosero de que la guerra fue provocada por una dictadura genocida, cuando está más que probado que fue un plan maestro diseñado y ejecutado con antelación, a partir del incidente Davidoff, justamente, en las Georgias. Máxime, cuando en la previa del enfrentamiento bélico, el plan del entonces presidente del Perú, Belaúnde Terry, había tenido tanto consenso en la ONU, como ante la Junta Militar, la administración conjunta era el plan del presidente del Perú, abortada al ordenar Margaret Thatcher el hundimiento del crucero Gral. Belgrano.

A mi me sorprende poco y nada cuando escucho a la progresía, a sus orates y vates, soportar el discurso contra la Gesta de Malvinas, apoyados en que fue una barbarie más de los milicos genocidas, esta vez, victimando a los pobres soldaditos, bárbaros, salvajes, algunos de ellos estaqueados como Martín Fierro por haber carneado alguna ovejita para un asado dominguero. Nunca, pero nunca, he escuchado a los mismos progres, orates y vates, lamentarse por los casi cien conscriptos, soldados argentinos, asesinados en sus puestos de guardia por la guerrilla de ERP y Montoneros en los años previos a Malvinas, de 1970 en adelante, durante la cierta aventura, improvisada, mal dirigida y peor equipada, de la guerra revolucionaria inventada por Guevara de la Serna en La Habana, promulgada en la Tricontinental de 1961, apropiada por John William Cooke y ejecutada por un cuerpo de tareas fundado en una oficina de inteligencia del Ejército de Lanusse. No, no les he escuchado un lamento, una crítica, la más mínima insinuación de algún tipo de deuda, de indemnización, -la especialidad de sus bufetes de abogados- para con esos soldaditos y sus familiares. No, ni hablar de los policías asesinados, federales y provinciales, no, esos eran todos cabecitas negras.

Tampoco, a la fecha, tenemos noticias de que algún fiscal del Estado haya recibido instrucciones del Procurador General de la Nación, el jefe de todos ellos, para que se levanten actuaciones a propósito de las denuncias realizadas el 2 de abril de 2008 por el ex combatiente Silvano Décima, tucumano, a propósito de las violaciones y fusilamientos por parte de oficiales británicos, que sufrieran tanto él como compañeros de batalla, luego de la rendición de Puerto Argentino. Noticia que fue pública y notoria entonces, difundida por el noticiero de Canal 9. Están a tiempo, los delitos de lesa humanidad, tanto como los crímenes de guerra, conforme el Tribunal Internacional Penal, son imprescriptibles.

Siguiendo la lógica perversa del progresismo neoliberal angosajón, reinante en la Argentina en los últimos 30 años, no sería descabellado, conforme el modus operandi impuesto por las usinas del poder central, divulgadas por paniaguados como Baltasar Garzón, Horacio Verbitsky y demás operarios de la sinarquía anglosionista, procesar a Juan Manuel de Rosas, Lucio N. Mansilla, Ciriaco Cuitiño, por los crímenes de lesa humanidad, violaciones a los derechos humanos, torturas, tormentos infamantes, cometidos durante los años de la dictadura oprobiosa conocida como Confederación Argentina, contra ciudadanos opositores, extranjeros, incluidos, los ingleses, franceses, italianos, mercenarios belgas y alemanes, espías brasileños, desaparecidos en manos de la Mazorca durante los años aciagos del bloqueo anglofrancés a los ríos argentinos.

A Doña Cristina Iº de Tolosa se le escapa la libre cuando aprovecha el 20 de noviembre para hacer una kermese a orillas de río Paraná, sin poder jugar nada más que Peón4Reina, dándole letra con el bombo una semana a la claque de Orlando Barone, por temar a dar un paso en falso, pisar una cáscara de banana arrojada por Magnetto, tropezar con un lingote de oro. Sin ir más lejos, Baltasar Garzón pretendió procesar al Contraalmirante Carlos Busser por violaciones a los derechos humanos de un espía chileno durante el conflicto de Malvinas. A ver si nos entendemos, espía de la dictadura pinochetista colaborando con el invasor británico. Sí, suena increíble. Recordemos que el BIM 2, al mando de Busser, fue quien recuperó las Islas el 2 de abril, de forma pacífica, con la sola muerte del Capitán de Fragata Pedro Giachino.

Sí, es cierto, la crisis terminal del capitalismo y la debilidad moral y material del Imperio Británico, hoy día, hacen la cuestión de la recuperación de las Islas, una problemática abordable. Gran Bretaña en año pasado se desprendió del último portaaviones que poseía la Royal Navy, justamente, el Invencible. Esto le impide tácticamente plantear una nueva hipótesis de conflicto porque no tendría superioridad aérea para el más mínimo enfrentamiento, así las cosas, sería inviable cualquier tipo de abastecimiento, tanto para los kelpers, como para los efectivos estacionados en las Islas. Incluso ante los vetustos Mirage, A4B y Súper Etendard de nuestras fuerzas, deberían pactar tregua y negociación. Luego, todo no deja de ser una mascarada de cartón pintado, con la militarización “nuclear” (sic) del Atlántico Sur. El show mediático montado por el oficialismo, así como por Cameron, les viene de perillas a ambos. Pura cortina de humo para distraer durante un largo y difícil año la opinión pública, británica y argentina, de sus crisis internas. Insisto, es demencial reiterar amenazas nucleares para soportar un bastión colonial, no lo soporta ni un guión de Ray Bradbury ese argumento.

Eso sí, que ni en chiste se le ocurra al UNASUR ir más allá de las provocaciones de pantalla; el “suicidio” de Ivan Heyn, Secretario de Comercio Exterior, precisamente, en un hotel montevideano, en donde desapareció la cámara de seguridad el piso, es un mensaje mafioso del M16 para Mugica de no tan difícil lectura. Entonces, el bloqueo a los buques de bandera de Malvinas, no deja de ser un subterfugio –ni en broma bloquear buques de bandera inglesa-, habida cuenta de que los hermanos uruguayos, chilenos, peruanos, bolivianos, brasileños, venezolanas, ecuatorianos, cubanos, todos, saben que el poder económico de los Kirchner está asentado en fenomenales negociados con empresas mineras y petroleras anglosajonas. Todo no deja de ser entonces una mascarada, mise en scene, sobreactuación, la especialidad de CEW, una foto con Sean Penn. Una nueva burla. Circo Beat.